martes, 10 de febrero de 2009

Los decretos no pudieron con ELUANA



Decretos y proposiciones de ley para impedir la muerte de quién ya llevaba diecisiete años sin vivir.
No sólo estas actitudes parecen contradictorias en el marco de la lógica. Son además actos hipócritas en el ámbito de la moral.
El Vaticano y Berlusconi. ¡Qué tándem!
Vamos con el primero. Roma…

La que no tiene inconveniente en cercenar la VIDA de aquéllos que discrepan de sus anacrónicos y descabellados postulados, soportes del mantenimiento de su arcaica estructura, cerrándoles la boca, por ejemplo, con medidas tan tiránicas como infantiles en sus formas: “Castigado sin hablar durante un año, Leonardo. Que si te escuchan muchos, estamos acabados…”

La que sigue cerrándose a la VIDA plena, negándose a eliminar el celibato, mientras permite que sus sacerdotes “se echen novia” si son suficientemente discretos para que el asunto permanezca en la sombra. Esta permisividad nada tiene que ver con la facultad del perdón a la oveja descarriada…Es sólo cuestión de números. Echan cuentas y no están para despilfarros. O cierran los ojos a los hechos o aumentan las bajas en el ya mermado sacerdocio.

La Roma que come, departe, conversa con el poder mientras les suelta monsergas a los desposeídos y demás topos infiltrados entre la multitud, que escucha sin derecho a réplica y a campo abierto, para que no eviten aumentar la ratio de la población. Que ya Dios proveerá para que puedan sus vástagos mantenerse con VIDA. O los cayucos…Los cayucos proveerán también.

La que vela por la VIDA (la propia que para eso es suya), viajando en avión en solitario y en coche blindado por cuestiones de seguridad. No vaya a ser que le pille Pilatos y le rompa los esquemas y algo más. Que lo de dar la VIDA por las ideas está muy bien. Pero como diría Brassans “morir por las ideas, más de muerte lenta…”

La que niega la VIDA plena a una buena parte de seres humanos condenando la homosexualidad. La de fuera de sus muros, digo yo…Si incluye a los suyos continuaría la sangría. Y aunque están logrando colocar la sotana a algún que otro africano, la mayoría opta por la patera…

La que se opone a la investigación con células madre, negando la esperanza de VIDA a quienes la mantienen confiando en la posibilidad de que la investigación no cese.

Esta es la Roma que defiende que Eluana viva aunque sea “muerta en vida”.

Eluana, por fin, descansa en paz.

(Karen Dinesen)

P.D. Al desvergonzado de Berlusconi, que tuvo el descaro de legislar para autoblindarse cuando la justicia podía seguirle la pista, le entro en otra ocasión. ¡¡Miedo me tiene!! ¡¡Uhhhhhhhhhh!!

9 comentarios:

miner dijo...

Muy acertado tu comentario. A esta gente les preocupa más un embrión. Que la vida de muchas personas que se pueden salvar investigando con él.
Como tu bien dices les preocupa más una persona muerta en vida. Que la vida de muchas otras personas que mueren por sida, debido a la prohibición del uso del preservativo, por ejemplo.

Karen Dinesen dijo...

Mira, Miner. Reconozco que la Iglesia, a veces, despierta mis peores instintos. Y puede que no sea todo lo objetiva que debiera ser al emitir juicios...pero me puede.

Anónimo dijo...

Karen, me encanta lo bien escrito que está el texto, el uso de las mayúsculas y las minúsculas, los acentos, el entrecomillado, los signos de puntuacion. Está repasado, no a vuelapluma. No tiene mazacotes de párrafos, está oxigenado, con puntos y aparte donde procede. Es fácil de leer, tiene lógica, es coherente y utiliza un camino deductivo apabullante.
Enhorabuena. Así da gusto leer.

Karen Dinesen dijo...

¡Gracias, mi querido anónimo! Con estos lectores ¿Quién no sigue escribiendo?

belijerez dijo...

Más vale poco y bueno que mucho y malo....jajajaja.
Genial, amiga Karen. Ya no me puedo referir al texto porque me lo ha pisado "el anónimo".Sin embargo hay más al respecto.
Iglesia somos todos, decía el Vaticano II. aunque jerarquía no por supuesto. Respecto a mandar a callar, no sólo a hombres prestigiosos. También a mujeres y en España mismo. Por ejemplo a una ilustre, para mi al menos, mujer teóloga, éxegeta, psicologa entre otras y además mercedaria. Mercedes Navarro Puerto, jerezana que suele vivir en Madrid aunque viaja mucho. Sus escritos también han sido sancionados por dos papas al menos, de momento.

Es una mujer que defiende el derecho a la VIDA, PERO EN PLENITUD. No cómo quien defiende el derecho a la vida de forma hipócrita, que haberlos hay. No sólo en partidos conservadores sino entre los llamados progresistas. Yo veo a muchos progres que escriben que tienen blogs pero mienten como vellacos. El día a día es el mejor mensaje ético que se puede tener. Mucha gente es que no ve, ni con los ojos de la cara, ni con los del corazón, ni con los de la inteligencia.Seguiré en otro momento.

mary dijo...

pensaba que no hay mayor dolor , que la muerte de un hijo , aunque me imagino el dolor de estos padres , viendo a su hija muerta en vida ,para encima tener que aguantar a todos esos dictadores morales y políticos....me gustaría ver su comportamiento , ante una situación igual ,descanse en paz EULANA

miner dijo...

El señor Englaro ha manifestado: "Espero que su historia sirva para que la gente entienda que la medicina debe pensar mil veces antes de crear situaciones que no existen en la naturaleza. Eso es de locos. La vida es vida, la muerte es muerte. Blanco o negro. Las personas vivas son capaces de entender y decidir por sí mismas. Yo he pedido por caridad que dejen morir a mi hija Eluana. La condena a vivir sin límites es peor que la condena a muerte. En la familia, los tres habíamos dejado clara nuestra posición. Lo hablamos muchas veces. Vida, muerte, libertad, dignidad. Somos tres purasangre de la libertad. No necesitamos escuchar letanías. Ni culturales, ni religiosas, ni políticas".

Karen Dinesen dijo...

Toda una lección...Sr. Englaro.
Pero algunos no aprenderán.
Gracias por pasarnos las declaraciones de Englaro, Miner.

Karen Dinesen dijo...

Oye, querido Anónimo: tu crítica intervención también es de premio.Y probablemente esté hecha a "vuelapluma", lo que le añade más mérito.