"Sangro,lucho,pervivo..."
Agua pasada...
Hace unos años gritaba como una energúmena al conocer que en
Gijón se instalarían cámaras de vigilancia en distintos puntos de la ciudad. Me
parecía un atropello. Una patada en el culo a los que aspirábamos a ir de
incógnito por la vida. Una forma de control inadmisible.
Ayer lo recordaba. Hoy los “drones” están en nuestro
cotidiano y son objeto de admiración y bendiciones. Igual sirven para un roto que para un
descosido. Amén de velar por nuestra seguridad, forman parte de los muchos y diversos "conflictos bélicos" que sacuden
al planeta desde que empezaron a llamarse así para enterrar la palabra “guerra”. Las palabras, al igual
que se incorporan al diccionario de la RAE
cuando tienen el aval del uso popular, pueden desaparecer en el desuso.
Y “guerra” es un término con unas connotaciones tan brutales que ,por pura
obviedad, siempre habrá quiénes en el rebote acaben por exigir la palabra “paz”.
Y esto puede acabar siendo contagioso…
Total, que existen conflictos bélicos de calado en Palestina, Yemen, Afganistán, Irak, Somalia,
República Democrática del Congo, Sudán, Nigeria…etc.etc.etc……Sin embargo, la
PAZ que aparece en los medios es la que buscan, rebuscan y vuelven a buscar,
Trump, Putin, Kim Jong Um, Alí Jamenei, Xi Jinping…que estos son los auténticos
hacedores de la PAZ. Por eso están tan ocupados con lo de la escalada nuclear.
Y los árabes de Arabia Saudí también. También están ellos en la preocupación
por la paz y la libertad.
Pues nada. Hablaba yo de los drones y sus maravillas. Como
los móviles. Gracias a estos artilugios nos tienen bajo control todo el tiempo.
Y eso facilita nuestra protección. Podemos dormir tranquilos.
Todo va sobre ruedas. La Universidad Católica de Murcia
financia una investigación para lograr híbridos de monos y humanos. Lo lleva a
cabo con el Instituto Salk de EE.UU. Y lo hacen en China que pone la libertad para poder investigar.
Rafael Catalá, exministro de Justicia, puede dedicarse a lo suyo con toda la libertad: el juego. Ya
era hora.
El exministro entra en juego y yo salgo. Creo que ya me
enteré de que no es tarea mía intentar
redimir a nadie. Más vale tarde… Que , además de una intromisión en lo ajeno
con todo lo que lleva esto de falta de respeto , es de un pretencioso y un
soberbio que me convierte a mí en sujeto-sujeta de redención. La izquierda
debería hacer una reflexión seria sobre este asunto.
¡ Sálvese el que quiera! Si puede….Yo estoy buscando el chaleco...
Buenas noches.
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