lunes, 6 de julio de 2020

REGALO DE "CUMPLE"


En un blog de referencia financiera de Bankinter encuentro un dato que puede servirme de referencia  a    misma para darle alguna vuelta más a lo que hace tiempo orbita alrededor de mi pensamiento , tan trasnochado como el del abuelo Cebolleta, pasado de vueltas y sin encontrar  una estación interorbital en la que repostar.

La página y el dato están fechados en febrero de 2018. Paso a ello:
“Los 1.500 millones de smartphones vendidos en 2016, último dato publicado, suponen un incremento de un 5%, según el FMI. Así, actualmente hay 4.900 millones de usuarios de teléfono móvil,…”

Desde que la OMS hizo su promesa de tener dispuesto un estudio para el 2016 sobre los efectos de las emisiones electromagnéticas de los móviles sobre la salud , ando yo a la caza y captura sin éxito alguno. Y el contexto actual no es el más indicado para pedirles cuentas….

Si el COVID-19 da tregua en algún momento, no sería malo que se le recordase a los que se supone tendrían algo que decir al respecto de lo prometido. Es deuda…

Voy al regalo que me hicieron , a mi pesar. Un teléfono nuevo porque el  anterior , decían quienes se empeñaron en ello, ya no funcionaba…Y ahí está. Apagado…o eso creo…porque apagar, lo que se dice apagar, no se deja. Una vez echado a funcionar, no hay quién lo frene como no sea a martillazos.

Un  milenial lo puso en acción con lo mínimo exigible bajo presión por mi parte. Que no miró las instrucciones sobraría decirlo. Solo yo lo intenté al comprobar que, tras la primera y breve llamada recibida, mi cuerpo (manos, brazos, cabeza…)recibía descargas . “Tododios” se descojona cuando lo digo y aluden a mi neurosis crónica.

Pretendo despreciar la ignorancia de quiénes piensan, inocentemente, que están al día del conocimiento y echo mano del librillo que acompaña al aparato. Nada que pueda ser útil. Al final de la descripción física, obvia por otra parte, viene lo más sabroso: Las advertencias y la  información sobre el SAR.

Sobre las primeras sintetizo: Mejor meterlo en una burbuja lo más alejada de cualquier ser humano.

Lo del SAR, para no perder ripio. Esto del SAR son las siglas en inglés de lo que viene a ser la “tasa límite de absorción específica de ondas de radio” permitidas para no dañar al ser humano. De todo lo que no es el ser humano nada dice. La atmósfera y el resto de seres vivos e inertes que alberga la madre Naturaleza deben ser refractarios a estas radiaciones que llaman los expertos” no ionizantes”. Porque aunque los mortales marginales al respecto ignoremos qué cosa son , lo de NO IONIZANTES parece tranquilizador ,¿verdad?

Sigo con el SAR. Esa tasa que no tengo ni idea cómo se mide pero que se expresa en W/kg, tiene el límite en 2 para Europa y en 1,60 para USA. Mi regalo envenenado  dice que el “SAR máximo y condiciones en las que se REGISTRÓ” (no se pierdan el matiz…) es de 1,59 w/kg.(mmmmmm….por un pelín... y en USA no vale).

Y ¿quién hizo este estudio que dio el parabién al SAR?. Pues facilona la pregunta. ¡¡ La ICNIRP!! Pude leerlo con ayuda de las  gafas, una buena lupa y una mejor luz…) Y este conglomerado de siglas es ni más ni menos, según indica la Wiki,  que una Comisión Internacional para la Protección de Radiaciones No Ionizantes. ¿Quiénes la forman? Tranquilos. Estamos en manos de ” un equipo de expertos científicos independientes”, como no podría ser de otra manera. ¡Qué!! A que estáis mucho más tranquilos ahora,¿eh?...

Pues para no haceros tambalear no os cuento las conclusiones  que me trasladó una página maravillosa en la que se hablaba de móviles y radiaciones no ionizantes. El que quiera saber que busque.

En realidad, lo que más me  da qué pensar es hasta qué punto el uso continuo de 5.000 o 6.000 millones de teléfonos móviles tomando oxígeno y exhalando radiaciones no ionizantes a la atmósfera, podrían incidir de alguna manera en el calentamiento global de la misma y sus consecuencias. Pero igual esta inquietud es solo fruto del  gran desconocimiento  que  llevo encima. Y de que soy una conspiranoica. Que ya lo dicen todos los que me quieren y por eso me aguantan cuando apunto al plato aunque desaparezcan antes de que dispare.

Como a nadie le interesa, qué mejor que escribirlo en el blog. Así le quito el polvo.

Que la Fuerza nos acompañe.
Victoria

2 comentarios:

Luis Simón Albalá Álvarez dijo...

Dentro de un par de meses, nos cuentas cómo te va.

Karen Dinesen dijo...

Je,je,je...Gracies por esa visión optimista, Luis Simón!
Intentaré cuanto esté en mi mano por dar respuesta a tu demanda. Es necesario poner de mi parte pese a que, como diría mi tíu, "nena, la vida es azarosa"
Salud y saludos.