Cada vez llego más tarde. No
solo estoy en las nubes, algo habitual en mí cuando busco espacio fuera del
mundanal ruido, sino que me estoy quedando también fuera del tiempo…Y en una de
estas ya no encuentro el camino de regreso…
Hoy, utilizando internet, primero
por necesidad y más tarde por la inercia del medio que te permite navegar sin
tener carnet de patrón ni brújula (ya te orientan sin que te enteres con mando
a distancia…),me encontré con una sorpresa. Conserva su frescura pese a que
lleva ya unos meses horneada. No tiene fecha de caducidad. Se llama
Mauregato. Me había quedado yo con “el
comedor de pipas y su moral” cuando me encuentro con este personaje de fábula,
fabulado a su vez por Pedro de Silva.
Me fascinó la interpretación
que Eladio de Pablo hace de la lectura del libro. Claro que cada lector
reescribe y este, Eladio, también es un virtuoso fabulador…por lo que tendré que
leerlo si quiero comprobar que lo que deduzco de la deducción de E. de Pablo se
ajusta o no a lo que Pedro de Silva expone y esconde…para variar…
Mauregato es personaje que
permite alejarse de uno mismo al escribir sobre el rey. Mas no es menos verdad
que también facilita la posibilidad de meterse en su piel, propiciando la
dificultad de discernir al fabulado del fabulador.
La sorpresa que me suscitó la aparición de esta obra y el
interés que me despierta su lectura surge de lo que E.de Pablo señala como una
propuesta de un cambio de valores, puesta en boca de un personaje (Narrador en
la historia de Mauregato). Copio y pego:
«Frente al orden de lo viejo, la herencia más humana es la rebeldía; joven es
el que sabe que los mejores tiempos no han llegado todavía; viejo aquel que le
dice al joven que solo sueña». Esto resulta francamente insólito saliendo
del lápiz de Pedro de Silva. O eso me
parece a mí...Si añadimos que Eladio encuentra a “San Juan de la Cruz” como
paradigma de Mauregato” rey doliente” y añade, en su magnífica interpretación
de la lectura por él realizada, que la figura del Narrador se mantiene , pese a
los palos en las ruedas que le pone la vida en su devenir, como “un utópico
impenitente”, y considerando lo difícil que le resulta al escritor escapar de
su propia proyección en sus creaciones, concluyo que Pedro de Silva ha madurado,
pasando del cinismo más pragmático al valedor por excelencia de la búsqueda de
Itaca. O esto o es el mejor fabulador de la historia, consiguiendo desprenderse
absolutamente de sí mismo al escribir. En todo caso, vaya mi enhorabuena para
Eladio de Pablo. A Pedro de Silva, habrá que ver…
Antes, leer...
Que la Fuerza nos acompañe
4 comentarios:
No me gusta el P. de Silva novelista. https://sipiluchi.blogspot.com/2019/09/la-moral-del-comedor-de-pipas-de-pedro.html
Hola, Luis. ¿qué rediez estás haciendo en internet a las tres de la madrugada, hombre?
La jubilación y la pandemia ¿aún no te dieron tiempu a organízate? No sería raro.
De todos modos puede librate la afición a la lectura…No leí todes les noveles de P. de Silva pero sí algunes que, parezme a mí ,son lo suficientemente significatives no solo pa los lectores sino también pa’l escritor. Y releí más de una. A mí no me disgusta. Mira, Dona y Deva fue una obra que me sorprendió muchísimo y me gustó. Tal vez el momento en el que fue escrita, la edad y la cabeza que tenía yo entonces y el desconocimientu del autor , amén de la audacia de la trama fueron condiciones que contribuyeron a la satisfacción de su lectura. Pero tengo que reconocer que quién me seduce ye el P. de Silva articulista.
Que regules el sueñu, Luis.
Buenes tardes.
Hola, Luis. ¿qué rediez estás haciendo en internet a las tres de la madrugada, hombre?
La jubilación y la pandemia ¿aún no te dieron tiempu a organízate? No sería raro.
De todos modos puede librate la afición a la lectura…No leí todes les noveles de P. de Silva pero sí algunes que, parezme a mí ,son lo suficientemente significatives no solo pa los lectores sino también pa’l escritor. Y releí más de una. A mí no me disgusta. Mira, Dona y Deva fue una obra que me sorprendió muchísimo y me gustó. Tal vez el momento en el que fue escrita, la edad y la cabeza que tenía yo entonces y el desconocimientu del autor , amén de la audacia de la trama fueron condiciones que contribuyeron a la satisfacción de su lectura. Pero tengo que reconocer que quién me seduce ye el P. de Silva articulista.
Que regules el sueñu, Luis.
Buenes tardes.
Victoria
En oferta!! Dos x uno
Hola, Luis.
No sé si te gustaría el Pedro de Silva de "Mauregato"...pero lo que te aseguro ye que te sorprendería.
El libreto, al margen de su estructura textual, concebida para teatro, ópera o musical está trufado de poesía. Contiene también una reflexión filosófica sobre el poder, el amor, la Naturaleza...Tres pates para que el lector pueda sentase a pensar en la forma de enfrentar la vida.
Todo ello está salpicado de chispines de humor que el propio autor necesita para poder sobrellevar la transgresión que se hace a sí mismo al expresar públicamente que en algún momento descubrió alguna dimensión del amor que casi hace que se le caiga encima la pancarta con la que se identifica: " ¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?". Pues eso. Ye casi impúdico, pa de Silva, aceptar que otra dimensión del amor también existe. Como el Sur...
Con los años, Pedro de Silva mejora. O eso me parez a mí.
Espero que hayas regulao el sueñu, Luis.
Salud y saludos.
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