lunes, 10 de enero de 2022

BOTELLA MEDIO LLENA

 

Pues ya está. Vamos a tratar a la enfermedad del COVID 19 como si fuera una gripe. Ya habíamos observado mi hermana y yo cómo los heraldos de la publicidad televisiva lo venían anunciando. Que si pastillas para el dolor de garganta…que si analgésicos para el dolor de cabeza…que si para el constipado nasal….pelín de mosqueo nos traía tal especificidad y aislamiento de síntomas que hasta hace nada ,nadita, eran considerados como alerta de COVID.

Y es que mi hermana y yo somos unas conspiranoicas prejuiciosas para encerrar. La verdad es que así nos lo querían hacer creer en nuestro entorno hasta que ambas vimos la obra de arte de Adam Mackey : “No mires arriba”.

A partir de ese momento, nuestras charlas telefónicas se convirtieron en sesiones de risoterapia. Recuerdo cuando yo pensaba en salir a la calle vestida de lo que ,en mi juventud, se conocía como “hombre anuncio” ("mujer-anuncio" en mi caso, obviamente) gritando: “¡El Emperador va desnudo!”,  adornando  mi vestimenta con cartelones /denuncia…O, ya más entrada en edad, pensaba en coger un megáfono y salir con mi panda a rodar  por la ciudad emitiendo el mismo mensaje…No tardaba demasiado en imaginar a vecinos y viandantes llamando con urgencia a Salud Mental y desechaba la idea. ¡Cómo le agradezco a Jennifer Lawrence su extraordinario papel de joven astrónoma! No soy ni lo uno ni lo otro…pero qué bien la entiendo…Por eso, mi hermana y yo, nos partimos el culo de risa recordando escenas de la peli en las que nos vemos reflejadas. Gritando ante los micrófonos de la tele o preguntándonos una y  otra vez cuál sería el motivo por el que aquel hombre “cobraba los aperitivos si eran gratis”… No es esperpéntica la película, no.  Lo que es esperpéntica es la realidad.

Y , en la misma línea, recordamos lo divertida que mi madre podía llegar a ser. Siempre veía lo que quería ver. Quizás como mecanismo de defensa para protegerse de la inmundicia con  que  la surtía la vida a veces. Y como era bastante más lista que nosotras supo ver muy pronto que la mejor forma de llevarlo era evitando mirar arriba.

Mi güela (güelita) siempre contaba algunas de las anécdotas que explicaban muy bien como era  mi madre. Y así nos relataba sus alegatos infantiles cuando quería salirse con la suya.

En una ocasión, siendo muy pequeña, se presentó en casa con un gatín (cría de gato) que quería quedarse. Güelita, su madre, se negaba a adoptar al animal y le negó la posibilidad, argumentando que era una hembra, podría volver a casa preñada una de sus noches de devaneo  y acabarían con un montón de gatos cuando pariera. Mi madre, resuelta como era, contraargumentó diciendo: “ Mamina, llamámoslu siempre  gatu, gatu, gatu, gatu, gatu…y cuando crezca ya no se acuerda de que era gata”. Recordamos que una pandemia puede llegar a ser endemia de forma tan sencilla como la gata de mi madre pasaría a ser “gatu”. Y nos reímos a mandíbula batiente, arrepintiéndonos después de nuestra banalidad en este contexto…Y pasamos a recordar de  nuevo a mi madre cuando, siendo niña, llegó a casa al anochecer después de estar jugando en la calle y mi abuela la regañó por llegar ya en la anochecida. Ella le pidió disculpas alegando que no se dio cuenta de que era de noche porque no se acordó de mirar al cielo. ¡¡Qué grande fuiste, mamá!! Gracies por ello.

¿Que el COVID se va a quedar en gripe? Pues que así sea.

Solo quedaría esperar que quiénes están sufriendo, o estén próximos a sufrir, los tremendos efectos del (o la) COVID 19 puedan recuperarse y recuperar pronto su vida anterior.

Que la Fuerza nos acompañe. 

Buenas noches

 

 

2 comentarios:

Karen Dinesen dijo...

Bueno, bueno, bueno....lo que hay que ver...
Yo ya entiendo, Angazu, que ye muy jodida la soledad...
Como siempre voy con un par de meses de retrasu, faltábame la información fundamental pa entender tu desaparición recién estrenada la pandemia y, consecuentemente, el confinamientu...
Siento que nos hayas dejao abandonaos a mí y a Luis Simón pero alégrome la de dios por ti.
De verdad. Los años pesen menos si podemos compartilos con la Naturaleza y buenos amigos.
Salud y suerte, Angazu.

Luis Simón Albalá Álvarez dijo...

Muy bien el gatu/gata; guetu/gata en el asturiano de la mi zona.