Verás, Mónica García,
candidata a Presidencia de la Comunidad de Madrid…llevo ya un tiempo intentando
entender lo que nos dijiste en una de tus primeras intervenciones ante los
medios de comunicación, tras haber dicho ,sin reparos, que no tendrías
inconveniente en hablar con Pablo Iglesias una vez que este propuso ir “juntos”
a las elecciones. No sé si te cogió la propuesta con el pie cambiado o lo de “ir
juntos” provocó en tu subconsciente esa idea recurrente, de la izquierda en
general, de que “el pueblo unido jamás será vencido”, y la respuesta refleja
fue “vale, hablemos”…como el perro de Pavlov…
Al día siguiente de este
trance volví a verte en la tele. Parecía que te había llegado la luz en la
oscuridad de la noche. Eso o que Errejón se te apareció en sueños
señalando el camino a seguir. El caso es
que, sin mediar (al menos yo no me enteré) aclaración alguna sobre “donde dije
digo, digo Diego”, te presentas como una mujer segura de ti misma , haciendo
ostentación de ello como si fuera algo excepcional. Y nos cuentas tus
intenciones que son, en este orden, no aceptar ir con PODEMOS porque no
necesitas que “nadie venga a salvarte”,
y tu decisión determinante e
inquebrantable de presentarte a Presidenta de la Comunidad de Madrid.
Entre una cosa y otra
enumeras los méritos de tu curriculum como activista y diputada (ferviente
luchadora frente a Ayuso) en la oposición de la Asamblea de Madrid. De
sobresaliente, diría yo…formando parte de las mareas por la Sanidad Pública,
recorriendo calles y calles pasando por la Cañada Real (eso suma unos cuántos
créditos), visitando Centros de Salud, entrevistándote con AMPAS en el ámbito
de la educación y dedicando el resto del aliento que te queda a tu segunda
casa, ejerciendo la medicina en el Hospital 12 de Octubre. Hasta aquí, casi
todo para descubrirse, Mónica. De verdad. Pero hay cosas que me dejan perpleja.
Y como no me quedo tranquila cuando algo no me encaja o me encaja más bien mal,
pues ahí te van algunas preguntas.
Lo de que “las mujeres no
necesitamos que nadie venga a salvarnos”…..¿A qué viene?...¿Alguien planteó que
su intención era redimirnos y yo no me enteré?...Si esa premisa no fue
planteada por nadie, ¿será tal vez fruto de un prejuicio inconsciente que sale cual resorte sin que
seamos capaces de controlarlo?....A revisar!
Sigo…Tras darnos a conocer
con detalle el contenido de tu curriculum como activista-política…¿ cómo se te
ocurre decir que” las mujeres estamos
para hacer el trabajo sucio y en los momentos históricos se nos pide que nos
apartemos”? Esto, Mónica, es una solemne estupidez, fruto de un exacerbado
y desquiciado sentido de lo que significa ser feminista, que además traslada un
mensaje penoso y patético. Me explico:
1)
Trabajar en las mareas por la Sanidad
Pública, recorrer Centros de Salud, patear las calles ,callejas y La Cañada
Real, intercambiar con las AMPAS, dedicar tu tiempo al servicio sanitario en un
Hospital, pelear duro en la Asamblea de Madrid, teniendo que argumentar frente
a las memeces de Ayuso….todo esto...¿¿ puede calificarse como “trabajo sucio”’?????
¿Qué idea trasladas a quiénes te escuchan de lo que, en mi opinión, es un gran
trabajo y muy necesario en política?
2) Sentirse feliz por protagonizar un momento histórico como el que supondría , por ejemplo, llegar a la Presidencia de la Comunidad, sin que te tiemble el pulso al expresarlo, es, además de categorizar el cargo como valor supremo, un acto pelín irresponsable…ya que “eso”…ser Presidente o Presidenta…¡”Eso” sí es un MARRÓN! Si se es consciente de lo que supone es inevitable que la cosa asuste un poco aunque se esté dispuesto a poner gran parte de la vida en ello, renunciando a muchas otras cosas para servir a la colectividad.
Ya me quedo más tranquila aunque, como diría Gloria Fuertes, “me duele todo, todo, todo, todo...sin dolerme en el cuerpo nada, nada”
Q Que la Fuerza nos acompañe.
2 comentarios:
Nun sufras tanto, muyer.
Qué sensibilidad la tuya, Luis!! Acojonante!!
Ye literatura, hombre!! Que no te enteres!!
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