miércoles, 21 de julio de 2021

CIMARRONES

 

EE.UU. , dada su experiencia  en la colonización del Salvaje Oeste en el siglo XIX, apenas necesitó un par de siglos para intentar la colonización del  “salvaje espacio extraterrestre” . Desde que pusieron la banderita (ignoro cómo consiguieron apuntalarla), allá por el 69 del pasado siglo haciéndoles un zasca a los rusos, a Gagarin y a la inocente Laika, no desaprovecharon la ocasión de soltar chatarra ,unos y otros, y otros más tarde en el espacio sideral.

Para acotar territorio no es necesario, al menos de momento, conquistarlo primero y repartirlo gratis después a los que estuviesen dispuestos a ser cimarrones, y cambiar su vida de pena y penuria por una rancho o ranchito en tierras lejanas compitiendo en una carrera desigual ya desde el inicio. En este caso, en esta competición del S. XXI, la carrera “pa pillar cachu” solo se da entre iguales que nadan en “pasta gansa”. En dinero, quiero decir. Lo de la “pasta gansa” lo tengo yo asociado a aquellas imágenes del Tío Gilito contando su dinero apilado en montones de dólares entre los que se imbuía. Debe de ser por lo de “ganso”…

En fin, que si te sobran unos dólares o unos eurinos puedes dar una vuelta de once minutos fuera de la frontera espacial, cumplir tu sueño y ser inmensamente feliz. Esto no es una metáfora sino un “mandagüevos”, nueva figura literaria que incorporo a mi saco de recursos lingüísticos. Y no te ponen multa por dejar mierda orbitando en el espacio, pero como los millonarios-millonarios son gente educada y, además, generosa, pues siempre están dispuestos a dar propinas y espectáculo para compensar los efectos negativos de sus veleidades.  Por eso hoy pudimos ver a Jeff Bezos soltando un cheque de 85 millones de dólares ante las cámaras del mundo mundial.

Y, mira por dónde, el receptor de semejante donativo es “El Gran Chef”  José Andrés, que al igual que el “Gran Jefe Indio Seattle”, expresa con su actitud el amor  a la vida en general , y en el caso de José Andrés a la de los seres humanos en particular, empleando parte de la suya repartiendo comida entre quienes no tienen que llevarse a la boca. Y por eso, este año, le han reconocido el mérito concediéndole el Premio Princesa de Asturias de la Concordia. Y yo preguntándome si José Andrés tendría un invernaderu  que daba dólares en vez de lechugues… ¡Menos mal que me aclaré!

Total que el Chef va a tener que repartir el Premio Princesa de Asturias, por lo menos, con el hombre más rico del mundo... Que cuando empezó  lo de AMAZON tenía su “aquello” pero acaba uno cansando de hacer y hacer tantos  paquetes…¡¡Uffffff!!

Buenas noches y que la Fuerza nos acompañe.

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