viernes, 19 de abril de 2019

¡DANGER!! Gregarismo...


Ana Belén con hábito morado dándole al tambor en la Rompida de Calanda e intentando trasmitirnos ,a través de la tele, la dificultad de trasladar las emociones que le había producido la experiencia. No nos dijo cuanto tiempo ejercitó la muñeca manejando la baqueta…pero no acusaba signos de cansancio.¡ Qué mujer!

Entrevistas a varias a personas que acuden a procesionar, participando en el desfile , enfundadas, o no, en el hábito  que marca la diferencia entre las cofradías. Que no es lo mismo ser  cofrade del Jesús del Gran Poder que de la Macarena. Todas, sin embargo, tienen en común el fervor religioso que les embarga en situaciones de trance emocional como es el caso. Cuando explican su adoración, su sentimiento… siempre me quedo con ganas de saber cómo armonizan el seguimiento incondicional al Cristo crucificado  con su oposición al impuesto de sucesiones, por ejemplo…o al rechazo al inmigrante…por otro ejemplo…Ya me gustaría a mí aprender.

Judíos ortodoxos, cuyo presupuesto no les permite cambiar la vajilla para solventar el problema de la eliminación de los restos de levadura que exige su Pascua, sumergiendo platos, vasos, cubertería ,cacerolas varias y demás cacharros de cocina  en agua hervida, muy caliente, con las mangas del hábito remangadas por encima de los codos. Y fortificando con urbanizaciones de nuevo cuño ( invierte solidariamente en ello el yerno de Trump) los Altos del Golán, arrebatando a sirios y palestinos lo que les pertenece. Y la ONU ya les dice que eso no puede ser. Que atenta contra el Derecho Internacional….pero no sé qué pasa…si se hacen los locos…o lo están…o la loca soy yo que no entiendo nada.

Hace unos meses, en horas de bajamar, cruzaba el arenal de la playa para bañarme cuando un perro juguetón se tiró a mis piernas en el ánimo, posiblemente, de establecer relaciones. Una,  respetuosa pero sin  meterse en territorio animal de animal doméstico, reclama a su dueña con un delicado "por favor” que llame a su mascota para impedir que siga poniendo sus "adorables" uñas en mi piel y me permita avanzar hacia mi objetivo. La señorita o señora me responde, diciendo que “de la escalera nueve a la quince tengo la playa para mí sola”. Evidentemente, no respondí. Conseguí que su perro me entendiese mejor que ella y, tras la conversación canina entablada, pude seguir mi camino.

En otra ocasión, caminaba por la senda del Piles en sentido a la Glorieta de la Guía cuando ví venir , en sentido contrario , un perro de los denominados “peligrosos” sin bozal y sin correa que le impidiese avanzar libremente. Su dueño, un chico joven de los adolescentes actuales  de más de veinte y menos de treinta , caminaba unos cuantos metros detrás. Yo, prudentemente y con el miedo que no puedo evitar, subí el talud que separa la senda de la acera y continué mi camino. Al llegar a su altura, mientras cruzábamos en sentido contrario y a distinta altura, le recordé en tono suave y templado que el perro debería llevar correa y bozal. El sujeto me responde textualmente: “Con bozal y correa debería ir usted”. Volví a enmudecer. Y a pensar que quizás el hecho de no entender nada por mi parte, forme parte (valga la redundancia) de la pérdida de neuronas y no tengo que intentar entender.

Cuando escucho que Albert Rivera va a hacer de España el paraíso de las mascotas, y yo pensaba que ya lo era, me repito una y otra vez: “no intentes entender, no intentes entender, no intentes entender…”  ¡¡Peligro de gregarismo, rediós! ¡

Buenas noches.

Victoria


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Cómo no te vas de misiones con tu altruismo sin fronteras y te veneramos como a la madre Teresa de Calcuta, en vez de estar despotricando contra todo y contra todos?. Ayuda a los necesitados. Y no lo cuentes, para tu mayor gloria. Haz que pase!!! :-)

Victoria dijo...

No me voy porque no me da la gana.
Prefiero quedar aquí a pisarte el zapato,darte un tirón de pelo y echar a correr.